Cristina Font

Crecí rodeada de mar y montaña, el Mediterráneo y los Pirineos me han visto crecer. 

Ha sido esta relación íntima con la naturaleza y la sabiduría de sus ciclos lo que ha ido alineando  y enderezando mis pasos para nunca alejarme demasiado de las leyes del Cielo y de la Tierra, del Misterio y del hueso.

Naturaleza y creatividad

De  pequeña, ya tenía una curiosidad muy honda por querer descifrar qué es eso de la vida. Encontré en el arte, la naturaleza y el cuerpo humano, las primeras respuestas. Pintar al óleo, el piano y el baile fueron mi gran pasión en la infancia y adolescencia. A los 14 años empecé a hacer yoga, semilla que germinaría con fuerza más adelante.

Apasionada, creativa y un tanto despistada, viví mis primeros años de “adultez” dedicada a la pintura, primero de forma  autodidacta y luego en la Universidad de Barcelona en la carrera de  Historia del Arte. 

En paralelo empecé a investigar sobre el cuerpo humano, su  lenguaje y su vínculo con la esfera emocional y espiritual. Siempre he sido muy somática y fascinada por lo que ocurre piel adentro. Estudié Kinesiología, masajes y Reiki  y fue en esa época cuando me enamoré.

Me enamoré de Menorca, así que al finalizar mis estudios de Kinesiología, me fui a la que sería la Tierra que acompañaría mi nueva etapa, Menorca: Isla mágica, Isla Madre.

Allí viví 17 años, los primeros fueron para disfrutar de mi lado más salvaje e indomable, y desde allí, fue amaneciendo el sendero de mi amor por las plantas y la sanación en servicio a otros. 

Tuve 10 años una herboristería en Mahon, Menorca, ahí aprendí el arte de la curación a través de las hierbas, las flores, las terapias y la escucha.

Conexión con el cuerpo

Mi cuerpo ha sido el gran maestro y al mismo tiempo el gran misterio a descifrar así que la escucha interna de los síntomas que incomodaban mi cuerpo y el placer  por el movimiento me llevaron a viajar por India y Tailandia  y a formarme en Hatha Yoga, Yoga Terapéutico, Psicoterapia Respiratoria®, Shakti Dance®.

Pasé unos hermosos años gestionando mi negocio y ofreciendo clases, terapias y talleres  en mis  horas libres. Después de unos años de estabilidad, llegó un estancamiento. Viajé por tercera vez a India y ese viaje a Arunachala desplegó unos nuevos códigos en mí.

Vi con claridad que mi vida se encontraba en un punto de “comodidad” y circuito cerrado así que la siguiente etapa del viaje me llevó a buscar la expansión fuera de la Isla.

Empezar de cero sin plan B me dio una enseñanza profunda sobre el desapego y la confianza y pude conocer un poquito más de cerca el vacío y el silencio.

La llamada

A partir de ese cambio radical  empezó la llamada a reconocer y abrazar mi linaje femenino y la feminidad sagrada en mí  y con ello la necesidad de unión y cooperación entre mujeres.

Mi vínculo y pasión por el Shakti Dance®, el yoga de la danza, va despertando un nuevo orden, un nuevo movimiento. Me gradúo como formadora internacional de esta disciplina.

Fruto de explorar y habitar mi naturaleza femenina nace Shakti Essencial y Tierra de Lunas.

Shakti Essencial es una formación co-creada con Eva Gurusevak que une el Shakti Dance®, la Feminidad Sagrada y los aceites esenciales.

Tierra de Lunas es un proyecto co-creado con Maga Angueira, un festival cuya primera edición se celebró en 2017 y que se erigió como el mayor encuentro de mujeres de España y el sur de Europa.

Buscadora siempre, conecto con Venus en 2018, ella y su sabiduría se instalan con sabias raíces. Cinco años ciclando con ella han sido una escuela multidimensional para mí. Nunca antes la luz y la sombra se habían manifestado con tanta rotundidad y verdad. La una y la otra en constante diálogo, danza, lucha… grandes dosis de humildad, aceptación y autocuidado se han ido instalando y filtrando en mí y en mi entrega profesional.

Siempre he tenido claro, y así se ha manifestado en mi vida, que estoy aquí para acompañar en los procesos evolutivos de aquellas personas que se acercan a mí. Lo he hecho siempre, las formas han ido cambiando, pero no ha cambiado el sentir de mi alma.

Entrego el corazón en lo que hago, no me comprometo con lo que no me hace vibrar, mis herramientas son lo caminado y danzado.

“Un día, cuando era pequeñita, mi abuela me dijo: “Reineta, a mi me han engañado toda la vida”... Cuando le pregunté el porque sentía eso, me dijo que cuando ella era joven, todo era pecado, las mujeres no tenían libertad, la represión constante de su naturaleza femenina y salvaje la fue domesticando y, aún siendo una mujer hermosa, dulce y generosa que creó una familia sana y amorosa, su sentir era que las normas opresivas que desde joven vivió, eran producto de una terrible manipulación. Yo siento un llamado urgente y radical a poner mi grano de arena para que este corsé castrador se desarticule y podamos vivirnos libres, poderosas y hermosas.”

Mi misión

Mi misión es acompañar a mujeres a recordar, habitar y gozar la fuerza singular, atemporal y sagrada que pulsa con pasión dentro de cada una más allá de las circunstancias, condicionantes y formas.

Siento la urgencia de vivirnos dignas, coherentes y radiantes, así es nuestra naturaleza, conocer y amar nuestra naturaleza nos realiza. Regenerarnos en nuestro santuario interno es esencial para crear una realidad plena, serena y llena de placer.

Actualmente estoy ofreciendo clases online de Shakti Dance evolutivo, retiros de descanso, danza y autocuidado en la naturaleza y Formación de Shakti Dance.

También me encuentras en Tierra de Lunas como co-organizadora y custodiadora de este gran Templo de mujeres.

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